Desde el mismo antesuperior de ese tronco rojinegro -respingadas tetas anarquistas- bajan jugos que todavía piden piel.Son lodos estancos de memoria abdomen, que arrastran furias a las puertas de tu nombre.
Siliconadas de deseo, emergen del lodo estanco con portentosa memoria abdomen, las tetas anarquistas. Son anarkas antes que tetas. Qué bellas (éstas, las tetas de tu escrito)
Amor anarquista. Será igual que otros??
ResponderEliminarabsolutamente bello y poderoso...
ResponderEliminarparece que hubieras injertado un recóndito saber sobre lo femenino en un paisaje de montaña boscosa...
veo, incluso, el refugio/hogar/identidad, al pie de la ladera, hasta donde son arrastradas las furias.
Siliconadas de deseo, emergen del lodo estanco con portentosa memoria abdomen, las tetas anarquistas.
ResponderEliminarSon anarkas antes que tetas.
Qué bellas (éstas, las tetas de tu escrito)